Un plan para adelgazar debe ser integral y ajustado. Es necesario pensar en todos los pilares que se pueden actuar para lograr un plan que logre resultados y sea medianamente fácil de llevar adelante por la persona. Si no se toman en cuenta estos aspectos seguramente sea abandonado al poco tiempo de iniciado. Es por eso que una dieta para perder peso en los consejos para adelgazar siempre aparece la actividad física.

Un pilar en el tratamiento para bajar de peso es la actividad física, la cual normalmente se deja de lado y no se la toma en cuenta.

Actividad física para adelgazar

Para comenzar hay que evaluar que nivel de actividad tiene la persona según sus actividades diarias, tanto estudio como trabajo. Un estudiante tendrá varias horas al día sentando en un escritorio leyendo y realizando diferente tareas, su mayor gasto energético pasa por el trabajo intelectual. La misma situación la tienen todas las personas que trabajan en puestos administrativos. Una situación inversa es una persona que su trabajo le insume caminar varias horas por días o realizar tareas que impliquen un gasto energético importante.

Estas realidades personales es necesario que sean tomadas en cuenta, normalmente las personas que tienen actividades laborales más sedentarias, que implican estar sentados una gran parte del día tienden a tener en mayor proporción sobrepeso u obesidad.

 

No es algo real solicitar que la persona que pretende adelgazar cambie de trabajo, pero en algunos lugares podría solicitar un cambio para un rol dentro de su empresa que implique una mayor actividad física.

También para lograr un descenso de peso mantenido y aspirar a llegar al peso ideal es deseable realizar al menos una hora de ejercicio aeróbico de forma diaria, o al menos 5 días a la semana. La persona tiene que elegir la actividad que más disfrute y se sienta cómoda, aquellas actividades grupales generalmente pueden generar más motivación y apoyo para que se mantengan en el tiempo.

La práctica de un deporte es una buena alternativa para adelgazar, pero requiere que la persona disfrute del mismo, sino los resultados son escasos.

También hay pequeños cambios que podemos realizar para contribuir a gastar las calorías extras, preferir caminar en lugar de utilizar el automóvil, descender del trasporte público unas cuadras antes para obligarnos a caminar, utilizar la bicicleta como medio de transporte, sacar al perro más frecuentemente y realizar paseos más largos, entre otros pequeños cambios de nuestros hábitos. ¡El aumento de la actividad física también contribuirá con una mejor salud de nuestro corazón!