Dietas para adelgazar

Vamos a ser muy claros sobre cual es en nuestra opinión la dieta más adecuada para adelgazar pero al mismo tiempo vamos a ser críticos con las que creemos que son peligrosas para la salud.

Empecemos diciendo alto y claro que adelgazar consiste en perder grasa. No se trata de perder líquidos ya que, salvo casos extremos, no son la causa del sobrepeso. Por otra parte, es muy sencillo recuperar los líquidos que perdamos mediante una dieta errónea por lo que sufriremos el temido efecto rebote. Sin embargo, si lo que hemos perdido es grasa, para recuperarla deberemos de comer nuevamente de forma incorrecta, ingiriendo una cantidad de calorías superior a la que consumamos por nuestro estilo de vida.

 

Entre las dietas que consideramos peligrosas están aquellas que utilizan el nombre de un producto o el nombre de un famoso como reclamo. Empezando por la dieta de la piña, la dieta del melón y así hasta completar todas las frutas. Lo único que perderemos con estas dietas será tiempo, dinero y líquidos corporales que volveremos a coger rápidamente.

 

Estas dietas se caracterizan por eliminar los hidratos (se sustituyen por la fruta en cuestión, la cual suele ser muy baja en fructosa y por tatno en calorías) y aumentar la ingesta de proteínas para conformar una dieta muy baja en calorías.

Por otro lado tenemos las dietas hiperproteicas (Pronokal es la más famosa) que se basan en una ingesta muy alta en proteínas (superior a un 50%) proveniente de productos artificiales vendidos por la propia empresa. Estas dietas son peligrosas para el organismo ya que ponemos al límite el funcionamiento del hígado y de los riñones por lo que suelen ir acompañados de medicamentos protectores de estos órganos. Pero lo que menos nos gustan de estas dietas es su carácter mercantilista (basado en la venta de productos) y no en la reeducación alimenticia, cambio de hábitos y conocimientos nutricionales para el paciente.

Por último vamos a comentar las dietas que consideramos adecuadas para la pérdida de peso. Por un lado tenemos las dietas balanceadas con un 30% de hidratos (con índice glucémico bajo), 30% de proteínas (provenientes de carnes blancas y, sobre todo, pescados) y 40% de grasas (principalmente aceite de oliva). Este tipo de dieta se asemeja mucho a la mediterráneas, tan resaltada fuera como poco respetada aquí.

 

Otro ejemplo de la dieta mediterránea pero con el nombre cambiado es la dieta de la zona. Su composición es la misma que he relatado en el párrafo anterior pero se ha hecho un nombre propio al ser seguida por numerosas estrellas de Hollywood.

 

Desde aquí os animamos a seguir este tipo de alimentación sana y equilibrada: os ayudará a perder peso de forma saludable y una vez recuperado vuestro peso, podréis seguir con esta alimentación aumentando la ingesta de hidratos (hasta cerca de un 40%) y disminuyendo la de proteínas (hasta un 30%).

 


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